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¿Tu equipo no funciona?
Etiquetado y codificaciónEtiquetado y codificaciónEtiquetado y codificaciónEtiquetado y codificación

Etiquetado y codificación

La etiqueta, el lote y la fecha, al ritmo de la línea

Poner la etiqueta, imprimir ellote y el vencimiento y dejar la trazabilidad no es un lujo: es lo que pide el cliente grande, la exportación y la auditoría. Y es lo que frena una línea cuando se hace a mano o con un equipo que no da el ritmo.

Acá juntamos las tres formas de marcar el producto. No se elige por marca: se elige por el material, la velocidad y lo que hay que imprimir.

A quién le sirve

Dónde el lote y la etiqueta son obligados

Casi todo lo que se vende empacado lleva etiqueta, lote y fecha. En estas operaciones, además, lo exige la ley o el cliente de exportación:

  • Bebida y botella
  • Alimentos empacados
  • Farmacéutica y cosmética
  • Exportación (lote y vencimiento)
  • Agroindustria
  • Químicos y lubricantes

Antes de cotizar

Las cuatro preguntas que hacemos

Sin estas respuestas, cualquier número que te demos es inventado. Se contestan en una llamada o en la visita a tu planta.

¿Etiqueta adhesiva o impresión directa?

Si lleva una etiqueta pegada, es una etiquetadora. Si se imprime el lote y la fecha sobre el propio envase, es una codificadora. Muchas líneas llevan las dos.

¿Sobre qué material va?

Plástico, vidrio, cartón, metal o film. El material decide la tecnología: inkjet para casi todo, cinta térmica para flexible, láser cuando tiene que ser permanente y sin tinta.

¿A qué velocidad corre la línea?

Piezas por minuto. Define si alcanza una de mesa o semiautomática, o si hace falta una automática en línea que siga el ritmo sin frenar la producción.

¿Qué hay que poner?

Lote, fecha, vencimiento, código de barras, QR o logo. No es lo mismo una fecha simple que un código variable por unidad: eso decide la codificadora y la resolución.

Lo que conviene saber

  • La codificadora va al ritmo de la línea, no la acelera. Se dimensiona por las piezas por minuto; una chica en una línea rápida se vuelve el cuello de botella.
  • El láser es permanente. Es su ventaja (no se borra) y su cuidado: un dato mal cargado queda marcado para siempre. La configuración inicial importa.
  • Una etiqueta mal diseñada no la salva la máquina. Si la lectora no la toma a la primera, la fila se paga en caja. La etiqueta se diseña para que se lea.

¿Qué necesitás marcar?

Contanos qué producto es, en qué envase va, a qué velocidad corre la línea y qué hay que imprimir. Con eso te decimos si es etiquetadora, codificadora o láser, y cuál.

En la misma línea, la visión artificial verifica que el marcado salió bien, y después viene el encajado y paletizado.